En una región donde el agua abastece hogares, empresas, cultivos y ecosistemas, un nuevo acuerdo hídrico apunta a fortalecer su disponibilidad y calidad en el corto y largo plazo. La alianza entre la empresa minera Cerro Verde y Sedapar se centra en diseñar, construir, operar y mantener infraestructuras hídricas y de saneamiento en beneficio de Arequipa.
El convenio, el octavo entre ambas instituciones, busca fortalecer el sistema hídrico de Arequipa en una articulación entre el sector privado y la empresa de servicios de
saneamiento de Arequipa. Fue suscrito por la vicepresidenta senior de Asuntos Corporativos de Cerro Verde, Julia Torreblanca, y la gerente general de Sedapar, Yanet Montoya.
Este esquema se enmarca en un acuerdo cuya vigencia se extiende hasta el 31 de diciembre de 2060 o hasta el fin de las operaciones de Cerro Verde, lo que ocurra después. Desde enero, equipos técnicos realizan visitas de campo y reuniones de coordinación para poner en marcha los primeros proyectos.
En una región donde el agua abastece hogares, empresas, cultivos y ecosistemas, un nuevo acuerdo hídrico apunta a fortalecer su disponibilidad y calidad en el corto y largo plazo. La alianza entre la empresa minera Cerro Verde y Sedapar se centra en diseñar, construir, operar y mantener infraestructuras hídricas y de saneamiento en beneficio de Arequipa.
El convenio, el octavo entre ambas instituciones, busca fortalecer el sistema hídrico de Arequipa en una articulación entre el sector privado y la empresa de servicios de saneamiento de Arequipa. Fue suscrito por la vicepresidenta senior de Asuntos Corporativos de Cerro Verde, Julia Torreblanca, y la gerente general de Sedapar, Yanet Montoya.
Este esquema se enmarca en un acuerdo cuya vigencia se extiende hasta el 31 de diciembre de 2060 o hasta el fin de las operaciones de Cerro Verde, lo que ocurra después. Desde enero, equipos técnicos realizan visitas de campo y reuniones de coordinación para poner en marcha los primeros proyectos.
Uno de los pilares es la continuidad de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales municipales (PTAR) La Enlozada, que seguirá operando sin costo para Sedapar ni la población arequipeña, como parte del esquema previsto.
Esta infraestructura permite tratar el 95,5% de las aguas residuales municipales de Arequipa, evitando así la contaminación del río Chili, eje ambiental y productivo de
la región.
El mensaje institucional lo resume así: “La Enlozada seguirá tratando los desagües de la ciudad a costo cero. El Chili continuará regando los campos con agua limpia”.
La iniciativa contempla una inversión directa de US$ 363 millones en proyectos de agua y saneamiento, que incluye la ampliación progresiva de La Enlozada hasta 2.800 litros por segundo, de los 1.800 litros por segundo actuales.
Además, se prevé el desarrollo de un sistema adicional para tratar 1.200 litros por segundo si la demanda supera la capacidad proyectada, mediante el mecanismo de Obras por Impuestos.
En conjunto, el compromiso acumulado como parte de los convenios con Sedapar en infraestructura hídrica y de saneamiento, operación y mantenimiento supera los US$ 3.000 millones.
El tratamiento de aguas residuales y la operación de la infraestructura hídrica son considerados elementos clave para la salud pública, la protección ambiental, la actividad agrícola y empresarial, y el desarrollo del turismo en la región.
El proceso que dio origen a esta iniciativa se desarrolló mediante diálogo técnico entre ambas
instituciones, la academia y la sociedad civil organizada, con el objetivo de implementar soluciones sostenibles.
En paralelo al desarrollo técnico, la comunicación busca acercar sus alcances a la ciudadanía, destacando el vínculo entre el agua, la vida cotidiana y la productividad de la región.
El tratamiento de aguas residuales y la operación de la infraestructura hídrica son considerados elementos clave para la salud pública, la protección ambiental, la actividad agrícola y empresarial, y el desarrollo del turismo en la región.
El proceso que dio origen a esta iniciativa se desarrolló mediante diálogo técnico entre ambas instituciones, la academia y la sociedad civil organizada, con el objetivo de implementar soluciones sostenibles.
En paralelo al desarrollo técnico, la comunicación busca acercar sus alcances a la ciudadanía, destacando el vínculo entre el agua, la vida cotidiana y la productividad de la región.