La reputación de la industria de carne bovina en Argentina es reconocida en los restaurantes de todo el mundo. Pero para lograr la mejor calidad del bife, una buena genética bovina es esencial. El trabajo del ganadero argentino es admirado a nivel mundial. La genética bovina nacional alcanzó la fama internacional por lograr animales muy eficaces para la producción de carne. Tal es así, que el país lidera el mercado latinoamericano en exportación de semen bovino e incluso ingresó a mercados de gran relevancia como el de China, a través de Garruchos Agropecuaria.
Los cambios de hábitos en el consumo de alimentos de una sociedad como la china produjeron una demanda creciente de carne bovina. De esta forma, con el objetivo de aumentar y hacer más eficiente su proceso productivo, la escala del mercado chino generó una oportunidad para el desembarco de material genético argentino. A través de la incorporación de la genética angus de Argentina, se garantizan animales de alta calidad, fácil engorde y crianza.
La empresa Garruchos Agropecuaria trabaja en el desarrollo de ganadería argentina de calidad desde hace más de 20 años.
En sus hitos de crecimiento sobresale con sus grandes campeones en Palermo. En 2019, por segundo año consecutivo, Cabaña Los Murmullos obtuvo la Triple Corona en Polled Hereford, el título de Gran Campeón en la pista de Palermo. La cabaña también brilló en la raza Aberdeen angus, con la Gran Campeona Tiziana.
Asimismo, es uno de los principales productores de genética bovina en el país, y tiene como meta convertirse en un actor relevante en la producción ganadera a nivel mundial. Desde el año 2017 es pionero en la exportación de semen de angus. En la primera exportación de este tipo, en ese mismo año, se enviaron unas 5.000 dosis a China. Para el 2021 se estima que se llegará a las 20.000 dosis y se espera alcanzar las 50.000 en el 2023. El proyecto creció un 300% en los últimos cuatro años.
La actividad exportadora de Garruchos en China es liderada por Weiyin Yang, un ingeniero que se trasladó hace 20 años a China luego de haber vivido otros 20 en Argentina y haberse recibido de ingeniero en el ITBA. Aquí se crio y por eso se siente tan argentino como el mate que toma cada mañana.
Es fanático de la carne argentina. “Siempre me gusta hablar a los clientes sobre la calidad de nuestra carne y cómo se come el bife. Viví casi tres años en Europa y en los restaurantes de los Países Bajos o Alemania la carne buena es argentina. El bistec nuestro es tierno, sabroso y jugoso”, sostiene con un perfecto español porteño.
Actualmente “en China se inseminan vacas que no llegan desde nuestro país, ya que no está habilitada la exportación de bovinos en pie de Argentina a China,
pero hay fuertes inversiones para producir terneros de genética angus.
Traer embriones, transferirlos y esperar hasta que nazcan, les parece muy lento, entonces lo más rápido es comprar los animales en pie. Por eso, han comprado vacas angus de Australia, Uruguay y Nueva Zelanda. Sin embargo, para mantener la pureza de la raza, las inseminan con semen angus importado de Argentina”, explica Weiyin Yang.
“El sistema de producción bovina argentino, representado en la calidad que ofrece Garruchos, es un modelo muy difícil de replicar porque lleva 150 años en desarrollarse; es un modelo muy eficiente. Si uno ve distintos reportes globales, mundiales sobre el costo de producción en Argentina, es muy competitivo”, concluye.