Allí se obtiene principalmente oro y, en menor medida, plata. Esto es posible a través de un proceso industrial que requiere tecnología y planificación.
La mina opera bajo condiciones desafiantes propias de la alta montaña, con equipos especializados que ejecutan cada una de las etapas del proceso productivo. El proyecto incorpora, además, protocolos ambientales y programas de monitoreo ambiental y conceptos de sustentabilidad en cada una de sus etapas.
El proceso productivo arranca con la extracción de los minerales. Técnicos especializados determinan los bloques a trabajar, donde se perfora la roca con maquinaria de gran porte. Un contratista especializado realiza la carga y detonación de los explosivos. El material fragmentado se carga con palas y se transporta en camiones hacia las áreas de trituración o depósito de roca, según el contenido de oro del mineral.
En esta fase, la sustentabilidad se concreta en la gestión de residuos industriales, con el fin de fomentar la economía circular. Por ejemplo, los neumáticos de los camiones mineros, con un peso estimado de 3.500 kilos cada uno, se reutilizan. Se los troza en la mina y, luego, en un parque industrial ubicado en San Juan, se producen pellets de caucho que abastecen diversas industrias locales.
En esta etapa, las rocas que provienen de mina pasan por trituradoras cónicas para reducir su tamaño: pueden pasar de un metro de diámetro a fragmentos que no superan los 38 milímetros. Lograr esa granulometría permite un mejor acceso al oro y la plata en la otra fase de lixiviación.
Los esfuerzos por reducir el consumo energético son prioritarios en esta parte del proceso. Bajo esa premisa, Veladero utiliza energía 100% renovable, la cual es provista por el sistema interconectado chileno mediante la Línea Libertadores. Esto permitió disminuir alrededor del 20% las emisiones de gases de efecto invernadero.
Al concluir la trituración, el mineral es trasladado al valle de lixiviación, una zona especialmente acondicionada donde el material se apila en bancos y se expone a una solución química que extrae el oro y la plata. Esta solución arrastra los metales disueltos hacia zonas de colección, desde donde se bombea a la planta de procesos para recuperar los sólidos que contienen ambos metales.
Este sistema funciona como un circuito cerrado y presenta un índice de eficiencia hídrica cercano al 96 %. El consumo de agua representa menos de la mitad del tope permitido por la normativa. Se implementa un plan de monitoreo ambiental constante, con controles sobre diferentes variables físicas y biológicas del área, como flora, fauna, suelo, aire y agua en distintas cuencas y puntos estratégicos del emplazamiento.
En la planta de procesos, la solución que contiene los metales se filtra y se le añade zinc para provocar la precipitación del oro y la plata. Esta mezcla sólida se trata con tecnologías específicas antes de ser derivada a la fundición, etapa en la que se termina de separar el material valioso del restante.
En términos de sustentabilidad, se trabaja en un circuito cerrado y el diseño de la planta prevé la recirculación interna de todos los fluidos, de modo que no existen descargas al ambiente. Los sistemas de monitoreo de flora, fauna y calidad del agua ubicados en distintos puntos de la cuenca garantizan el seguimiento de la eficiencia y la calidad de los procesos, en acuerdo con los criterios fijados por la autoridad ambiental.
El recorrido finaliza en una etapa en la que el material sólido obtenido de la planta de procesos se somete a altas temperaturas. Allí se obtiene el producto principal: los lingotes de oro y plata, conocidos como barras “doré”.
La solución, ya sin oro y plata. regresa al valle de lixiviación para ser reutilizada dentro del circuito sin liberación al ambiente.
Veladero comenzó con 360 empleados y actualmente son más de 3800 incluyendo contratistas, lo que demuestra que su experiencia aumenta ante los desafíos inherentes a la minería a gran escala en contextos de alta montaña. A través de la integración de personal capacitado, energías renovables, la gestión inteligente del agua y la reutilización de insumos industriales, la operación apunta a compatibilizar la obtención de recursos minerales con el cuidado del entorno.
La gestión ambiental y las políticas de sustentabilidad implementadas en cada proceso permiten a la mina reducir el impacto y optimizar la eficiencia. El esquema de recirculación, el uso intensivo de energías limpias y la economía circular aplicada a residuos industriales forman parte de un modelo productivo orientado hacia el equilibrio entre actividad y conservación.